Abro sólo una rendija de la puerta porque necesito (:D) decir lo increiblemente bien que me lo pasé ayer en el concierto de Estopa en Las Ventas. Dos horas y pico botando, rumbeando y calorreando sin parar. La verdad es que no pensaba que fueran tan buenos en directo.
Y sirvió, a la vez, para calentar motores de cara a la gran cita de Septiembre.
Los he descubierto [o mejor dicho, me los han descubierto] hace poco y me encantan.
Just because you'll always be Miles ahead of me I don't see why I shouldn't try To catch up with you Cause in my mind a 1,000 times or more I've been there before There's nothing I can see That will stop me, believe me
Our time will come And I don't think I will let Another chance Pass me by I don't want you to get bored Like you have a 1,000 times before Give me some time Just to show that I am up to it
There's something that can be done To bring us back together as one There's something else I can do That's why I'm sending this message to you I will try another 1,000 times To bring us back together as one I will try another 1,000 times Till you decide to change your mind
Me pasé, te pasaste, nos pasamos todo el invierno quejándonos del frío y deseando que llegara el calor. Como el verano no hay nada, decías. Lo único que hace soportable el invierno es la expectativa de que después llega el verano, decía yo.
Y llega el calor y con él la somnolencia diurna (más) y el insomnio nocturno (más!) y el culo pegado a la silla por el sudor y el ventilador monopolizado por mi abuela y las ganas de estar metido en un recipiente lleno de agua helada, un recipiente a ser posible grande y a ser posible privado.
Ahora me pasaría, te pasarías, nos pasaríamos tres meses follando perezosamente y esperando las fresquitas noches de Septiembre.
Llegaría Septiembre y me pasaría, te pasarías, nos pasaríamos el mes quejándonos del fresco que a mi me impide llevar ya sandalias porque se me quedan fríos los pies y a ti te impide mirarme el escote porque ya me pongo cazadora por las noches...
Y llega el calor y yo añado este año, a mi lista de quejas, una nueva: lo mucho que te echo de menos.
Y otra más: lo cutre que es esto del amor y el desamor y el ex-amor, que me hace echar de menos hasta lo que no soportaba de ti, que era mucho.
Es todo producto de mi imaginación.
Puto calor. Chof, chof, chof, chof ..... :S
PD. ¿Está por casualidad científicamente demostrado que el tabaco deshidrata? es por echarle la culpa a algo nuevo...
... desde que te fuiste tengo que decir que, la verdad, no estamos nada mal sin ti. También es cierto que podríamos estar mejor ... pero [ya ves], las buenas cosas mueren bajo el sol.
Y ahora es la memoria mi guía ... porque [eso sí], pienso en ti cada día; desde aquella mañana de Agosto reinventada hasta la saciedad, sin lograr encontrar nada de nada - ni una explicación, ni un por qué al que poderme aferrar.
Y ahora, no sé por qué, viene a mi mente el colchón que tuvimos que bajar Javi y yo a la basura, sin poder dejar de mirar esa mancha oscura que allí nos dejaste ... como herencia y recuerdo, antes de partir en tu último viaje.
(Probablemente, al infierno)
Y me vas a disculpar si nunca te llevo rosas.
Me vas a permitir contar algunas cosas sobre lo poco que sé de tus días de vino y rosas.
Con todas las bromas, como aquella en que, al pasar delante de una funeraria, nos decías "agachaos, no vaya a ser que os tomen las medidas".
Ese era tu consejo [tu sabio consejo], y no estuvo mal ... pero se te olvidó algo importante: tú también tenías que agacharte. Sí, tú también tenías que agacharte.
(Pero ... nunca quisiste cuidarte)
Y quiero pensar que [por una vez], hice algo mejor que tú - que ni siquiera acabaste esa carta de despedida que, en el ordenador, Santi encontró perdida.
Y ahora que perdiste tan absurdamente la partida, ahora estoy cansado y hasta tengo miedo de mi propia vida ... y sé que lo tendré toda la puta vida ... decida lo que decida.
Bueno, al final, tal vez tuviste suerte - porque, tal vez [dímelo tú], mejor que ser un hombre solo y arruinado ... resultes ser, como dijo el Juez, el finado.
(Mientras se tapaba la nariz con su pañuelo)
Y desde cualquier lugar dondequiera que ahora te estés pudriendo, sólo quiero que sepas que ya no te tengo miedo ... que ahora estoy cansado y sólo tengo miedo de mi propia vida - y que sé que lo tendré toda la puta vida ... decida lo que decida.
Como tú siempre decías, "formalidad", "poca pero que dure".
"Formalidad", "poca pero que dure" ... como tú siempre decías.
Éste, el segundo disco de Oasis, se publicó en 1995.
Yo lo descubrí en el verano de 1997.
Tenía 15 años y me iba a comer la vida.
Y la madrugada del 16 de Agosto llegó la vida y me engulló.
Pero se conoce que le fui indigesta, y pocas horas más tarde me vomitó. Un amasijo de carne, huesos, pelos y sangre cayó con estrépito en el suelo del mundo; se levantó; y siguió caminando.
La noche que mis inseguridades estuvieron a punto de costarme la vida, decidí que ya no más ... y empecé a crecer.
Intenté escribir un post bonito sobre el Tipo nº 4.
No lo menciono desde hace un tiempo. La razón es que está ... digamos, desaparecido por causa de fuerza mayor. Desde hace un par de semanas. Y otro par que quedan hasta volver a verle.
Está desaparecido físicamente pero en mi cabeza sigue dando vueltas de vez en cuando.
Una madrugada insomne de la semana pasada me senté delante del ordenador e intenté teclear unas palabras acerca de él. Mentira. Intenté teclear unas palabras acerca de mi. Siempre hablo de mi.
Digamos entonces que intenté teclear unas palabras sobre lo que siento y lo que no siento ahora que no está él.
Y no me salió nada.
El Tipo nº 4 no es un príncipe azul,
no me sale nada bonito ni romántico ni poético que escribir,
no puedo contar una historia de amor de las de película,
(ni quiero),
ni siquiera sé si es o será amor,
y por supuesto todavía no hay ni mucho menos una historia...
El Tipo nº 4 es escueto. Es sincero. Es frío.
Y yo, escueta, sincera y fríamente, sólo puedo decir que lo echo de menos.
(tanto ...)
Se me van a hacer largas las dos semanas que faltan.