« Simón ... | Página de inicio | 1,000 Times »

viernes, 23 junio 2006

El calor derrite los bombones.

Me pasé, te pasaste, nos pasamos todo el invierno quejándonos del frío y deseando que llegara el calor. Como el verano no hay nada, decías. Lo único que hace soportable el invierno es la expectativa de que después llega el verano, decía yo. 
 
Y llega el calor y con él la somnolencia diurna (más) y el insomnio nocturno (más!) y el culo pegado a la silla por el sudor  y el ventilador monopolizado por mi abuela y las ganas de estar metido en un recipiente lleno de agua helada, un recipiente a ser posible grande y a ser posible privado.
 
Ahora me pasaría, te pasarías, nos pasaríamos tres meses follando perezosamente y esperando las fresquitas noches de Septiembre.
 
Llegaría Septiembre y me pasaría, te pasarías, nos pasaríamos el mes quejándonos del fresco que a mi me impide llevar ya sandalias porque se me quedan fríos los pies y a ti te impide mirarme el escote porque ya me pongo cazadora por las noches...
 
 
Y llega el calor y yo añado este año, a mi lista de quejas, una nueva: lo mucho que te echo de menos.
Y otra más: lo cutre que es esto del amor y el desamor y el ex-amor, que me hace echar de menos hasta lo que no soportaba de ti, que era mucho.
 
 
Es todo producto de mi imaginación. 
 
 
Puto calor. Chof, chof, chof, chof ..... :S 
 
 
PD. ¿Está por casualidad científicamente demostrado que el tabaco deshidrata? es por echarle la culpa a algo nuevo... 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

13:15 Anotado en Amarillo real | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email