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sábado, 27 mayo 2006

Mi padre.

Una vez, siendo yo pequeñita, sufrí un dolor de oído que me mantuvo despierta y llorando toda una noche. Mi padre me meció, me acunó, me arrulló, me llevó a Urgencias, corrió a la farmacia de guardia a comprar lo que había recetado el médico y el típico juguetito-para-tratar-de-calmar-niños-con-otitis-nocturna ... me volvió a acunar, me volvió a mecer, me volvió a arrullar ... durante horas.
 
Pasó toda una noche despierto conmigo en sus brazos, buscando la postura que fuera más cómoda para mi y mi oido, aunque esa postura le significara a él sufrir un calambre permanente en varias partes del cuerpo (resultaba que mi comodidad pasaba por tenerlo a él en escorzo).
 
Mi madre no intervino en toda esta odisea porque, curiosamente, yo sólo pedía auxilio a mi padre en esa terrible crisis infantil: papá, quítame el dolor, por favor ... papá, ¿por qué no puedes quitármelo?
 
Pero papá, obviamente, no pudo en esa ocasión sacar de su chistera el remedio mágico que me liberara del dolor en un instante.
 
Aquella noche descubrí que mi padre no era Dios.
 
Mi padre ... el que puso su semillita en mamá para que mamá tuviera una tripita muy grande (de la que salió una niña directamente proporcional en tamaño :D). El que ha vivido los 25 años siguientes pendiente de esa semillita. El que se ha angustiado, cabreado, desesperado con la semillita adolescente y se ha sentido orgulloso de la semillita mujer. El que se ha desvivido por darme la mejor de las vidas. El que ha cumplido todos los deseos que he pedido y que ha estado en su mano cumplir. El que me ha enseñado que hay deseos en esta vida que no pueden cumplirse y que debemos superarlo y seguir adelante con alegría. El que me ha mimado. El que me ha castigado. El que todavía me regaña de vez en cuando. El que no me ha dejado decir 'joder' en su presencia hasta pasados los veinte años y delante de quien aún hoy no oso decir 'puta' ni 'coño' ni 'cabrón'. El que ha sufrido con mis lágrimas y vibrado con mis alegrías. El que baila conmigo el rock 'n' roll en las bodas aunque ya le saque casi una cabeza con tacones y no pueda lanzarme al aire en plan acrobático como cuando era canija. El que me llama bebé. El que lleva mi coche a las revisiones y aunque tiene pánico a ir de copiloto en cualquier vehículo, me deja conducir el suyo y sonríe nervioso sin decir nada mientras se agarra discretamente, con manos sudorosas, al pasamanos de la puerta. El que se infla orgulloso como un pavo cuando alguien me elogia. El que me apaga la tele cuando me quedo dormida con ella encendida.
 
El que, incluso, me compra tangas de vez en cuando. Y, encima, me gustan.
 
Quiero a mi padre.
Adoro a mi padre.
El padre del Bombón es el mejor padre del mundo (lugar común).
 
Sin embargo, últimamente discuto mucho con él. Seguramente tiene algo que ver en ello el hecho de que somos como dos gotas de agua; también, que me estoy haciendo adulta y cuestiono más que antes su autoridad. El caso es que me cojo unos berrinches de aúpa. Le retiro la palabra. Nos enfurruñamos y mi madre tiene que hacer encaje de bolillos para que volvamos a llevarnos bien.
 
Y luego ... vamos un día por la calle los dos, y nos paramos delante de un escaparate donde exponen coches caros, y nos volvemos a decir por enésima vez que un día de estos nos tenemos que vestir 'bien' y entrar en el concesionario fingiendo que somos una pareja de ésas ricachón vs. jovencita, y que nos enseñen el modelo de Mercedes que tanto nos gusta y que nunca podremos comprar. Y rectificamos y pensamos que será mejor decir la verdad porque nuestro parecido físico nos delata siempre y todo el mundo sabe al primer vistazo que somos padre e hija. Y nos echamos a reir. Y compartimos ese tonto juego un minuto más, y me agarro de su brazo y seguimos caminando, calle adelante ...
 
Se me hace mayor mi padre, y un extraño nudo de ternura y algo más que no sé lo que es (o que no quiero saber, como tantas otras cosas) me aprieta en la garganta cuando me da por pensar que la (su) muerte está empezando a dejar de ser un hecho descabellado.
 
A los cuatro años descubrí que mi padre no era Dios.
Ahora empiezo a darme cuenta de que mi padre no será eterno.

01:20 Anotado en Amarillo real | Permalink | Comentarios (14) | Enviar a Email

Comentarios

en mi caso, el nudo mezclado con ternura es miedo a no poder discutir más con él. Sigue diciendo que será padrino de la boda sin corbata, o con pajarita... y se que solo lo hace por joderme (y lo consigue!! :P)

Sigue aprovechando al máximo la compañía de tu padre. Y que vuestros enfados duren menos :P

(y no vuelvas a hacerme llorar en la empresa, jodida :P)

Anotado por: Angie | sábado, 27 mayo 2006

Yo perdí a mi padre con 4 años, ni siquiera tengo recuerdos, tal vez por ello no tenía la sensación que me faltara algo en el día a día.Pero había días de padres en el campamento y yo veía a mis compañeras abrazadas a aquellos señores y entonces si sabía que me estaba perdiendo algo muy bueno...hacía tiempo que no me pasaba, no sé si agradecerte haberme hecho recordar lo que pudo haber sido y no fue, u odiarte por idéntico motivo ;-)

Me gusta lo que cuentas y me gusta Sabina. Me he aficionado a leerte :-)

Anotado por: sharra | sábado, 27 mayo 2006

¿Tu padre te compra tangas? o_O El mío a veces ni se acuerda de cómo me llamo, pero claro, está malito o eso dice.
Me ha gustado mucho leerte y conocer la relación tan estupenda y especial que os une.
Disfrutad el uno del otro al máximo y lo que tenga que ser, será. No hay más. Sed felices.

Anotado por: meeka | sábado, 27 mayo 2006

Muy pero que muy bueno y muy tierno. Me ha gustado mucho este post tuyo.

Saludos desde la Fortaleza

Anotado por: Oren | sábado, 27 mayo 2006

Te digo lo mismo que Angie ¬¬ no me hagas llorar en horas de estudio, joder! xD

Precioso, Mem... te superas cada día, has reflejado muy bien la relación que tienes con tu padre. Lástima que el mío esté de viaje, pero creo que voy a llamarle! :)

:**

Anotado por: lunática | sábado, 27 mayo 2006

Muy chulo Memen.

Ya me gustaria q mis hij@s me escribieran algo asi cuando sean mayores!!!

De momento siogo siendo el mejor, y ademas omnipotente y mago.

Ya despertaran!!

Anotado por: Javo | sábado, 27 mayo 2006

A mis brazos las compañeras de lágrima fácil ! :DD

Me alegra que os guste. Besos a todos.

Anotado por: El bombón | sábado, 27 mayo 2006

anda, anda, que me tienes contento. ya estás escribiendo algo igual de tu madre, que si no se va mosquear.


otra que ha visto big fish hace poco. esa película ha echo más por las relaciones paterno filiales de todo el mundo que la casa de la pradera.

Anotado por: trepa | domingo, 28 mayo 2006

precioso.
no tengo mas que decir.
me quedé, no se, raro.
saludos
semi

Anotado por: semi | domingo, 28 mayo 2006

Precioso escrito, Memencilla
Un beso ( bueno, muchos) ;)

Anotado por: caradura | martes, 30 mayo 2006

Que bonito Mem!

aprovechale, disfrutale y dile mucho cuanto le quieres, a pesar de los enfadillos...

y será eterno mientras tu le recuerdes, eso no lo dudes jamas!

dentro de poco hará 13 años de la muerte de mi padre, el dolor en mi caso se ha transformado en rabia porque ahora me gustaría tenerle a mi lado... pero bueno, se que lo esta...

dile mucho que le quieres!

:-*

Anotado por: RaQ | martes, 30 mayo 2006

sí, yo también perdí a mi padre hace un tiempo.

es una situación dura, pero se supera con el tiempo

por cierto, si alguien lo encuentra que se ponga en contacto conmigo.

Anotado por: trepa | miércoles, 31 mayo 2006

Joder, Memen, qué bonito. Has hecho que se me salten las lágrimas.
Disfruta la vida con él y no te preocupes por lo que podrá ser. Ese día a día y el no haber exprimido lo suficientemente el tiempo es lo que se echa de menos cuando te faltan las personas.

Adiós, guapa.

Anotado por: Dark Fary | miércoles, 31 mayo 2006

Joer, esa Dark Fary soy yo, lo juro. Voy a tomarme la pastilla :D

Anotado por: Dark Fairy | miércoles, 31 mayo 2006