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martes, 28 marzo 2006
No soporto que me eduquen.
Adoro a mi preparador, menos cuando intenta educarme.
Me echa la bronca por ser muy malhablada. Esto sería normal si se me escaparan tacos al exponer un tema, porque no me está saliendo bien, o si directamente le faltara al respeto insultándolo.
Pero eso no ocurre. Me regaña por ser malhablada simplemente porque me oye una conversación con otro compañero (amigo) de la academia, y al parecer digo muchas palabrotas (al parecer no, seguro que sí).
(Y es que es completamente cierto que soy malhablada :D)
Tengo la boca para lavármela con lejía, pero también tengo 24 años y suficiente sentido común para saber cuándo hay confianza y un contexto adecuado para expresarme "en plata". Cuando hay que ser una señorita, ya mis padres se encargaron de educarme muy bien para que fuera la señorita más pitiminí e insoportablemente educada y fina del mundo mundial.
Y aunque fuera una maleducada en todas las ocasiones, tampoco se podría hacer nada: soy demasiado mayor ya como para cursos de urbanidad.
- A estas alturas ya no hay redención posible ... no trates de educarme, si tuviera 12 años habría esperanza, pero ahora no la hay y además me jode.
- Pero por qué tienes que utilizar cada dos por tres la palabra "soplapollas" (es cierto, me encanta esta palabrota, es una de mis favoritas ^^)
- Porque la persona a la que estoy describiendo, es eso exactamente: un soplapollas. Y pedante.
- Podrías decir soplagaitas.
- No. Porque no es un soplagaitas. Es un soplapollas.
- ...
- Y además, ¿qué explicaciones te estoy dando a ti? Si cuando te recordé el resultado del derbi R.Madrid - Atleti me mandaste a tomar por culo con todas las letras. No te jode ...
... Y así todos los lunes. Menos mal que se lo toma con humor ^^
19:20 Anotado en Amarillo real | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email

